El CV entra al ATS. Cuatro décimas de segundo. Rebota.
No tenía la palabra clave. No tenía los años exactos. No mencionaba el framework que el job description copió y pegó de un blog de 2022.
Del otro lado, alguien respira tranquilo. "Tenemos el embudo optimizado." El algoritmo hizo su trabajo. La métrica de eficiencia mejoró. El time-to-hire bajó tres días.



