Hay una escena que se repite todas las mañanas. Abrís el teléfono mientras esperás que cargue la cafetera, y antes del primer sorbo ya tenés tres titulares que te dicen que el mundo se está por terminar. La IA te va a sacar el laburo. La IA te va a comer el cerebro. La IA va a jubilar a los que peinan canas. Y vos ahí, parado en la cocina, con la pava silbando, preguntándote para qué te levantaste.
Pará un poco. Respirá. Sentate.

