Las organizaciones están dejando de premiar la profundidad. Hoy quieren amplitud —y eso está reescribiendo la pirámide entera.
"El que mucho abarca, poco aprieta." Toda la vida nos lo dijeron como advertencia: no te disperses, especializate, hacé una cosa y hacela bien.
Dale vuelta el refrán. Porque las organizaciones de hoy buscan exactamente al que mucho abarca. El que abarca mucho y aprieta poco dejó de ser el distraído: pasó a ser el más codiciado.

