lunes, 26 de enero de 2026

Charlas de Café: El dilema del resultado: ¿Para qué sirve pensar cuando la respuesta es perfecta?

 



Hay cafés en Buenos Aires donde el tiempo parece plegarse sobre sí mismo. Mesas de mármol manchadas por décadas de pocillos, un eco de conversaciones que nunca terminan y esa luz amarillenta que parece detenida en una época en la que las discusiones todavía tenían el peso de la madera y el hierro. En una de esas mesas, en un rincón donde la señal de celular llega con dificultad, me encontré con cuatro figuras que, en teoría, no deberían compartir el mismo plano existencial. Pero ahí estaban, compartiendo una mesa que olía a molienda fresca y a eternidad.

domingo, 18 de enero de 2026

La trampa del viento a favor: ¿Estamos optimizando nuestra mente hasta la extinción?

 


Lo que muchos prefieren ver como un acto del destino, yo prefiero llamarlo esfuerzo. O quizás una oportunidad bien tomada. Pero en cualquier caso, la voluntad propia es la parte innegociable de la ecuación.

Últimamente, me detengo a pensar en el esfuerzo no como una carga pesada que debemos arrastrar, sino como un mecanismo de mantenimiento vital. El esfuerzo está ahí para mantenernos haciendo, para que nuestras mentes sigan en uso. Porque en la biología, como en la gestión de proyectos, rige una ley de hierro: lo que no se utiliza,debería ser descartado. 

domingo, 11 de enero de 2026

Dioses de bolsillo: un café con Newton, Feynman, Borges y una IA



Hay cafés que son cafés y hay cafés que son portales. Este es del segundo tipo: luz tibia, mesas pequeñas, un mozo que ya lo vio todo (incluyendo cosas que no pasaron) y esa sensación rara de que, si alguien dice “realidad” tres veces seguidas, aparece una ecuación flotando sobre la espuma del capuchino. Yo no creo en esas cosas. O sea: no creo… pero tampoco me apuro en desmentirlas, porque el universo tiene un humor cruel y si lo desafiás en una de esas, se viste de karma y decide darte una lección

domingo, 4 de enero de 2026

El arte de caer hacia adelante (o por qué el plan siempre debería simple)




Nos pasamos la vida buscando el mapa, cuando lo único que necesitamos es animarnos a perder el equilibrio.

Existe una ironía cruel en la condición humana: somos adictos a complicarnos la vida. Nos fascina creer que, para avanzar, necesitamos certezas absolutas, garantías firmadas ante escribano y un pronóstico del tiempo extendido a diez años. Nos paralizamos esperando el momento perfecto, la señal divina o, peor aún, que desaparezca el miedo.

Velocidad: el tercer hemisferio y la carrera que nadie puede correr solo

  Hay algo que cambió y todavía no lo hemos procesado. No es una herramienta, no es un modelo nuevo, no es el último framework que apareció ...